Dios no nos llama a tener éxito

Dios no nos llama a tener exito

NO DESISTAS

Dios no nos llama a tener éxito…

Consideremos Jeremías 1:4-9, «Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Y yo dije: !!Ah! !!ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.» 

«Antes que te formase en el vientre te conocí… » Jeremías 1: 5

En 1986, John Piper casi deja de ser pastor de una iglesia numerosa. En aquel momento, admitió: «Estoy tan desanimado, tan vacío. Siento como si hubiera enemigos por todas partes». Pero no desistió, y Dios lo utilizó para liderar un ministerio floreciente que, con el tiempo, se extendería más allá de su congregación.

Aunque es fácil malinterpretar la palabra éxito, a Piper podríamos llamarlo exitoso. Pero y ¿si su ministerio no hubiera florecido?

Dios llamó al profeta Jeremías de manera directa y lo alentó a no temer a sus enemigos: «Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué. […] contigo estoy para librarte» (Jeremías 1:5, 8).

Aunque, posteriormente, el profeta se lamentó de su llamado, el Señor lo protegió, pero su ministerio nunca tuvo éxito. El pueblo no se arrepintió, y Jeremías fue testigo de su martirio, esclavitud y dispersión. Sin embargo, a pesar de toda una vida de desánimo y rechazo, no desistió, ya que sabía que Dios no lo había llamado a tener éxito, sino a ser fiel. Confiaba en el Señor que lo había llamado. La profunda compasión del profeta nos revela el corazón del Padre, quien anhela que todos vuelvan a Él.

Recuerda:

Dios no nos llama a tener éxito, sino a ser fieles a Él y a servirle de todo corazón.

Autor: BBN
Imagen: Unsplash