¿Somos todos hijos de Dios?

Nos gustaría decir que sí. Lo que es cierto es que todos somos creados por Dios, pero no todos son hijos. No todos pertenecen a la familia de Dios. Los 2 siguientes pasajes de la Biblia ilustran esta verdad, Juan 1.11-13 y Lucas 13.22-28. En el primero, el verso 12 Jesucristo dice que quienes lo reciban y crean en su nombre serán hechos “hijos de Dios”, es decir, tienes que aceptar a Cristo en tu vida como tu salvador personal y como tu Señor. Si no, no serás un hijo de Dios. Él abre la puerta a todos, pero está en nosotros el atravesar esa puerta.